Avispa común o chaqueta amarilla (Vespula germanica)
La responsable de la mayoría de avisos de verano. Amarilla y negra intensa, lisa y brillante, de cintura muy marcada. Anida en cavidad —cajas de persiana, huecos de fachada, falsos techos, bajo tierra—, así que el nido es invisible y solo se detecta por el trasiego en un agujero. Carroñera: es la que se lanza al refresco y al embutido.
Cómo lo tratamos: espolvoreo de insecticida en el orificio de entrada con pértiga, al amanecer o al anochecer. Las obreras arrastran el polvo hasta el panal. Nunca taponamos el acceso hasta confirmar el colapso.
Avispa papelera (Polistes dominula)
Más esbelta, con las patas colgando en vuelo. Su nido está a la vista: panal gris de celdillas abiertas, sin envoltura, colgado de un alero, una viga del porche o un toldo. Colonias pequeñas, de decenas de individuos, que solo atacan si invades su espacio. Es el avispero doméstico más frecuente en chalets de la isla.
Cómo lo tratamos: intervención directa sobre el panal, retirada física del nido y residual en el punto de anclaje. Hay que llevárselo entero: si queda el pedúnculo, otra fundadora reconoce el sitio y reconstruye.
Avispón europeo (Vespa crabro)
La mayor de nuestras avispas autóctonas: tórax pardo-rojizo y vuelo sonoro que impresiona. Anida en huecos de árbol, cobertizos, buhardillas y cajones de persiana. Es menos irascible que Vespula, aunque su picadura duele más y defiende el nido con contundencia. Le atrae la luz: aparece de noche en las ventanas.
Cómo lo tratamos: siempre con EPI apícola completo y a distancia. Espolvoreo en la entrada de la cavidad y retirada del nido. Si está en arbolado sin riesgo para personas, valoramos no intervenir: es un depredador útil.
Avispa germánica (Vespula germanica)
Especie exótica invasora asentada en la isla. Amarilla y negra, con tres puntos negros en la cara. Su nido de papel es casi siempre oculto: bajo tierra en taludes y bancales, en cámaras de aire, cajas de persiana y falsos techos. Sin invierno que frene la colonia, alcanza tamaños muy superiores a los peninsulares. Problema apícola y agrícola serio.
Cómo lo tratamos: nunca por cuenta propia. Localización de la entrada, aplicación de producto en polvo en el acceso y extracción del panal cuando es accesible. Sellar sin extraer el nido desvía a las obreras al interior de la vivienda.
Abeja de la miel (Apis mellifera) — no se mata
Peluda y robusta, marrón ámbar mate y sin cintura de avispa. Come polen y néctar, no tu comida, y pica una sola vez porque el aguijón dentado se le queda clavado. Lo que parece una emergencia suele ser un enjambre en tránsito: una bola colgante protegiendo a la reina mientras las exploradoras buscan casa. Es pacífico y se marcha solo en 24-72 h.
Cómo lo tratamos: sin insecticida. Protocolo de rescate y traslado: confirmar especie, avisar a un apicultor local y recoger el enjambre vivo. Si ya se instaló en un hueco de fachada o tejado, se abre, se extrae el panal completo —cera y miel, o vuelven al olor— y se sella.
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