Mosca doméstica (Musca domestica)
La grande y ruidosa de 6-7 mm, gris con cuatro bandas oscuras en el tórax. Cría en basura, restos de comida, estiércol y contenedores.
Es vector mecánico de primer orden: no pica, pero regurgita sobre el alimento para licuarlo y transporta Salmonella, E. coli y Campylobacter en patas y esponja bucal. Si tu local linda con un cuarto de basuras o una explotación ganadera, es la que tienes.
Cómo la tratamos: retirada del sustrato y larvicida en el punto de cría, cebo granulado en portacebos, residual perimetral en fachada, cuarto de basuras y marcos, y trampa UV con placa adhesiva en el interior.
Mosca de la fruta o del vinagre (Drosophila melanogaster)
Diminuta, 2-3 mm, ocre y con ojos rojos. Vuela en corto alrededor de la barra, el frutero o el reciclaje. La atrae la fermentación: fruta madura, posos de vino y cerveza, trapos agrios. Le basta una película de líquido azucarado. Es la reina del verano en hostelería, fruterías y almacenes hortofrutícolas de la isla.
Cómo la tratamos: higiene dirigida sobre el sustrato fermentable, tratamiento de sumideros y goteros de barra, fruta en frío y trampas específicas de atrayente. Fumigar el comedor sin tocar la barra no sirve de nada.
Mosca de los desagües (Psychoda spp. / Clogmia albipunctata)
Parece una polilla peluda en miniatura: cuerpo velludo, alas anchas en forma de corazón y quieta en la pared del baño. Su larva vive en el biofilm, la capa gelatinosa pegada al interior de la tubería, el sifón o el sumidero. El insecticida no la alcanza: ahí fracasan casi todas las intervenciones improvisadas.
Cómo la tratamos: localizamos el desagüe activo con placa adhesiva sobre la rejilla, desincrustación mecánica y producto enzimático que digiere el biofilm, repetido varios días. Sin quitar la película, vuelven siempre.
Mosca pequeña de la casa (Fannia canicularis)
Más pequeña y esbelta que la doméstica, con un comportamiento inconfundible: el macho vuela en círculos en el centro de la habitación, bajo la lámpara, sin posarse. Prefiere sustratos muy húmedos y en descomposición avanzada: excrementos de aves, restos vegetales encharcados, nidos de paloma. Típica de primavera.
Cómo la tratamos: el foco casi nunca está donde vuelan. Revisamos patios, aleros y falsos techos, retiramos el sustrato y, si hay nidos de ave, cortamos el origen con exclusión antes del residual.
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